Detrás de esta historia estamos Rocío y David, fundadores de Team Bride.
La vida nos obligó a parar, a recolocar prioridades y a reconstruir muchas cosas cuando nuestro hijo Alejandro recibió su diagnóstico de TEA.
A partir de ahí, entendimos el trabajo de otra manera: con más verdad, más intención y más conciencia del valor que tiene el tiempo.
Cuando sentimos que la vida nos obligaba a empezar de nuevo, decidimos reinventarlo todo. Cambiar nuestra forma de vivir, de trabajar y también de construir.
Y, puestos a cambiar la vida por un motivo tan importante, sentimos que también merecía la pena cambiar las reglas de un sector del que formamos parte y que necesitaba hacerse de una manera más humana, más justa y más consciente.
Team Bride nace también de ese momento. De las ganas de dar vida a algo propio, bello y útil. Un proyecto con alma, construido desde el amor, el esfuerzo y la convicción de que las cosas importantes merecen hacerse bien.
